sábado, 13 de noviembre de 2010

"ORGULLOSO DE SER PERUANO"

Y se llama Perú con ‘P’ de patria…” dice el coro de un vals de nuestro recordado ‘Zambo’ Cavero. Pues para muchas personas, patria es el lugar donde naciste, creciste y viviste un buen tiempo de tu vida. Y si supongamos que alguna de ellas nació en Hawai, porque sus padres estaban de vacaciones, luego creció en Lima y más adelante, vivió muchos años en Australia. La pregunta del millón sería ¿Cuál sería la patria respectiva de ésta persona? Pues eso depende de él mismo y también del lugar que lo hace sentir más identificado por diversas razones (familiares, culturales, religiosas o intereses sociales). Se dice que un soldado debería dar la vida por su patria, pero muchos de ellos la dan por otras, pues, vieron una mejor oferta de remuneración para ellos. No siempre todos.

Recuerdo una página de chistes algo sátiros y relata: un comandante llama a tres soldados y le pregunta al primero: “¡Soldado! Para Ud. Que es la patria” – y responde- ¡La patria para mí es mi vida, Señor!- se dirige al segundo y le pregunta lo mismo y éste responde: ¡Para mí, la patria es mi madre!. El comandante muy entusiasta se dirige al último y le repite lo mismo y éste responde: ¡Señor, para mí la patria es mi tía!- el comandante muy confundido le pregunta: ¿Cómo? ¡¿Por qué dice que es su tía?!- y le responde: ¡Porque el soldado anterior es mi primo, Señor!

Particularmente, el término patria lo vinculo directamente y sin dudarlo con el Perú. Aquí tengo toda una vida, toda mi familia, toda mi niñez y, quisiera decir mi futuro, pero eso el propio destino lo dispondrá. Muchas veces, los peruanos migran a países muchos más desarrollados para buscar mejores oportunidades y salir adelante ellos y también beneficiar a sus familias. Una pregunta que también me gustaría hacerles es si desearían haber nacido en otro país, muchos titubearían para dar una respuesta concreta. Supongamos que uno de nosotros haya nacido en algún país europeo, los cuales nos llevan cien años de desarrollo; desde chicos van viendo que están en una patria muy moderna y avanzada en comparación de otras. Una vez adultos y ya realizados, me pregunto ahora ¿qué cosa más aspiran a llegar o hacia donde dirigir su país?, esperar que avancen con los demás, intentar proyectar algo pero que un país entero este de acuerdo; muy difícil verdad, pero nunca imposible.

Ahora, nuestro Perú a pesar de muchas decaídas y robos, intenta ponerse con pie adelante, pero todavía son a pasos lentos. Muchos de nosotros proyectan al Perú en que llegue a ser un gran país desarrollado como ‘los yunaites’ (USA.) o países europeos. Y así, mientras los demás países siguen buscando y proyectándose a un futuro potencial de momento, nosotros unidos podemos poner de nuestra parte y acelerar el paso, y porque no, al estilo de un ‘caballo de paso’ o como un propio ‘chasqui’ y cambiar todo la perspectiva negativa del Perú o por lo menos que se reduzca a un porcentaje mínimo.

Por qué para unas vacaciones tener que irnos al Caribe, a Punta Cana o a Miami. Por qué no empezamos conociendo todas las maravillas de nuestro Perú, que no sólo es Lima ni Cuzco. Conocer los manglares, unos Baños del Inca, un Catacaos en Piura, una Reserva Nacional del Manú, una ‘Huacachina’ o un Altiplano con un grandioso lago.

Cuando será el día que un norteamericano diga “Tengo todo mi futuro en este gran país, con mucha potencia y riquezas, y que es un gran ejemplo de optimismo y de gran lucha de todos sus compatriotas por ser cada día mejores, borrando un pasado negativo. Quisiera haber nacido en esta grandiosa ‘Tierra del Sol’ ”.

Ese gran día puede ser hoy, mañana o pasado. Depende de cada uno de nosotros hacerlo, y hacerlo bien; empezando por cambiar nuestros malos hábitos, aprovechar lo bueno que tenemos. Porque sí lo tenemos. Un Machu Picchu imperial, buenos espárragos, un algodón de primera, un buen pisco, un ceviche exquisito e inigualable y dejar brotar las ganas de querer hacer una patria que nos llene más de orgullo y que gritar ¡SOY PERUANO! Los demás nos miren como triunfadores que adoran su tierra, su patria, su Perú…. ¡NUESTRO PERÚ!

miércoles, 20 de octubre de 2010

MÚSICA EN LAS CALLES DE LIMA II

Siguiendo con mi tercer post, anduve buscando y mayormente pude observar que la mayoría de los músicos que llegué a entrevistar tienen como estilo, generalmente, la música latinoamericana. Este género musical abarca primordialmente instrumentos andinos de vientos (como zampoñas, quenas, quenachos, bastos, cromáticas, flautas de pan, etc.), de cuerdas (guitarra, charango, violín, arpa). No sólo encontré de este género, sino también desde música criolla hasta rock.

Personalmente, un buen tiempo estuve metido en la música latinoamericana, más o menos desde el 2001 hasta el 2006. Pude aprender a tocar guitarra y charango, pero mis fuertes eran los vientos (la zampoña y la quena). Reconozco que toma su tiempo poder llegar a ejecutar muy bien esos instrumentos; también comprobé que cuando tú mismo lo tocas, gira un mundo diferente a tu alrededor, lleno de misticidad y un ‘reencuentro’ con nuestros antepasados. Aunque algunos piensen que es ‘música de cholitos’, la verdad es que todos los peruanos somos cholos y esta música atrae a muchos turistas extranjeros, haciendo que el Perú sea más visitado.

De acuerdo al género de los músicos de la calle, decidí centrarme más en los que tocan música latinoamericana, pues, como ya mencioné, yo también fui absorbido algún tiempo por éste género y me interesa mucho aún.



Para finalizar este tema sólo dar a conocer que la mayoría de persona ignoran a estas personas, son muy pocas las que en verdad valoran su arte y/o su trabajo. Se ve que algunos lo hacen por amor a la música, a pesar que se le haya presentado obstáculos, y pues debería haber alguna asociación que apoye a los músicos de la calle, ya que no todos tiene alguna agrupación, la mayoría se vale por sí solos. Creo que a nadie le gusta sentirse frustrado por falta de oportunidades o un poco de ayuda. Personalmente, me encanta la música pero ya no tengo el apoyo de mis padres como lo era antes, y me valgo solo con mi grupo, pero aunque sea no tengo la necesidad de ir a la calle a tocar para llevar un pan a mi casa, como lo hacen muchos de éstos. Estos músicos se que no dejarán por nada del mundo la música ya que es algo que les corre por las venas, y como siempre tengo presente esta frase:“SÉ QUE DE LA MÚSICA NO VOY A VIVIR, PERO SIN LA MÚSICA, NO VIVO”.




"INTENTO HASTA HOY"

No se como t vi..no se que sentí muy dentro de mi…
Intento conocerte
pero tu siempre, me esquivas sin un porque
Dirás que soy un chico k busca un romance mas en su vida
Pero te digo, me es suficiente que seas mi amiga

Siempre m despierto guardando una esperanza..
que algún día pueda descubrir tu sonrisa y tu mirada
En tus mensajes ya reflejaste la persona que eres..
Y ahora intento acercarme y conocer cómo tú eres..

No te imaginas como esta intriga
A mi me consume día a día
Quiero que sepas que aunque no te vea
Puedo imaginarte y platicarte
Y al volver a la realidad, siento extrañarte

Ando buscando hasta hoy
Una sola respuesta
A este signo d interrogación
Y no sabrás que fui yo
quien ayer llamó y t despertó
sólo para descubrir tu tierna voz

Un final que nunca llegó..que anuló toda esperanza habida
Siento una soledad profunda en mi alma
..que acompaña a mi vida, por un camino de tristeza
que sólo pido, concluya en una gran alegría.



“EXPRESO POR UNA MEDIA HORA”

Ahorrar tiempo para muchos es todo y para mi, no es la excepción. El Metropolitano o ‘lentopolitano’(por las obras que se demoraron un ‘egg’) me es factible y útil para irme a la universidad sobre todo, ya que vivo en Comas y desde la Estación Naranjal hasta Corpac llego en media hora, parado o sentado, me da igual, al final, ya me acostumbre estar hasta más de hora y media parado.

Hoy tuve mi tercer día del seminario en el hotel Sheraton. Aunque debería haber ido en la noche por el horario de cursos que llevo, decidí ir en la mañana para encontrarme con mis ‘patas’ y gente que conozco, pues antes estuve en la mañana. En fin, fue algo raro, divertido y rápido mi Metropolitano de hoy. Bien llegué a Naranjal cerca de las 8:10 am y había un ‘filón’ de gente esperando el “Regular B” (que va por caqueta- Alfonso Ugarte) y peor estaba las filas para el “Expreso”; (que va directo y sólo para en unos cuantos como Caquetá, Javier Prado, La Central). Y bueno, ¿por qué raro? Jaja! Es que bien llegó el regular B, entré y se llenó por completo. El chofer avanzó y todos acurrucados como ‘sardinas’, de pronto venía el otro paradero y justo había otro Metropolitano recién parando, y en eso suena como un Nextel “¿Alguien va bajar? Era el chofer por el altavoz, y todos “¡Noo,Nadie Nadie!” chofer “¿nadie?” y todos como alumnos de cole “¡NOO!!”. Y así avanzó, y preguntaba en los distintos paraderos de este. Algunos le decían “PISA, PISA” o “VETE HASTA JAVIER PRADO”o “HASTA LA CENTRAL COMPARE!”. Jaja, fue divertido y como que la gente la noté mucho más animada para su largo día laboral, y puedo asegurar que empezaron bien el día, como tiene que ser. Al igual que yo, pues nuestro 'regular B' se volvió en un Expreso genérico por el hecho de un chofer conciente , como deberian ser todos los de los meidos de transporte, y porque ya no cabía un gato más al moderno vehículo.

Llegué a tiempo, firmé mi asistencia y más calmado, busque a mi ‘broder’ Jose luis, para sentarme.No paso ni 10 minutos, lo encuentro para que me diga “¡Vámonos, por una de estas que dicen SALIDA DE EMERGENCIA!”. Aunque sea lateamos buen rato para comprar sus púas de guitarra en plaza Dos de mayo, y yo , mi desodorante Axe seco ‘Ultrafocus’ en barra, que no sé porque chu…ya está discontinuado.

"MI PRIMERA VEZ: algo raro"

En realidad, fue algo precoz! Noo!, eres un mañoso(a) y tú, un(a) cochina(o); no fue de mi primer encuentro sexual, NOO!: sufragué por primera vez.
Y yo que pensé que me mandarían lejos( o sea para votar, no que me mandarán a la ‘reverenda’), viajaría apretado en una combi o couster, me jodería el tráfico , llegaría al sitio correspondiente, buscaría el lugar con mi mapa impreso de pdf, me empujaría o haría una cola largaza para entrar al centro educativo que me hayan asignado, que una vez dentro con las cartillas no sepa qué marcar , que mi dedo medio quedaría todo morado como la lengua de un Chow Chow, y que regresar a casa sería toda una odisea.
Pero no! no fue así como lo había pensado y me la habían pintado. No sé si decir que me gustó o disgustó estas elecciones municipales. Primero, me salió que votaría en un colegio que está cruzando la pista de mi casa (como quien camina de Plaza San Miguel al Mc. Donald’s). Por ende, nada de combi, ni couster, ni taxi, ni menos de mototaxi. El colegio que me tocó lo conozco más que a mi familia completa (exagero creo), y tiene más años que mis viejos, hasta con los ojos vendados llegaría. Entré libremente,sin dificultad alguna.

Habían unas tantas personas y un par de soldados bien armados (pero por las webas). Subí al salón que me tocaba y bien llego, me hicieron pasar. Me entregaron las dos cartillas (una para lo del referéndum del FONAVI y la otra de lo que ya sabemos) junto con un lapicero marca ONPE (ni Faber Castell fusionado con Pilot lo dejan chiquito), me senté y veo “Marcar SI o NO”, lo segundo hartos logos (hechos en Corel Draw o Paint fácil) para distrito y la región (en mi caso, por Lima). Regresé. Me indicaron donde depositar cada uno, una simple firma, mi dedo índice para la huella, y luego un pomo con esparadrapo con tinta? o algo parecido; puse la yema y listo, ¿Qué? Eso era todo?, Ya afuera, camine despacio sobando mi yema morada ( que casualidad, justo en mes morado se vota) pensando en realidad, tanta vaina para sólo eso? Bueno, aunque sea ensayé con mi grupo más tarde.

domingo, 22 de agosto de 2010

MÚSICA EN LAS CALLES DE LIMA I

A todos nos ha ocurrido alguna vez estando en un transporte público (yendo hacia el colegio, la universidad, el trabajo o algún otro lugar determinado), en un restaurante, paseando por algunas plazas o avenidas de Lima, encontrar a personas que se dedican al arte de la música. Pero lo que los diferencia de algunas agrupaciones u otros aficionados a la música, ya sean profesionales u novatos, es que éstos no lo hacen en locales, peñas u algún lugar aptos para sus presentaciones, sino mas bien utilizan la calle como su escenario, su público es la gente que transita, y su ‘horario de show’, simplemente no tienen un horario preestablecido.

Los músicos de la calle, hoy en día, van aumentando, en algunas ocasiones por pasión a la música y en otros, por necesidad económica. Se puede encontrar de toda edad y algunos con discapacidad, aunque esto último no sea impedimento para interpretar sus melodías. Puedo asegurar que ha muchos de ellos aún no se le ha dado una mínima oportunidad para explotar su talento, caso que en otros se les ha cerrado muchas puertas durante su trayecto, teniendo que usar ese talento como herramienta de trabajo y sustento.
Sabemos que en el Perú, es muy difícil (mas no imposible) sobrevivir de la música como carrera profesional. Si uno quiere darse a conocer rápidamente, tiene que aportar, aparte del talento, un buen capital, caso que no muchos lo tienen y a pesar de poder dar mucho de sí (musicalmente) se van truncando.
Es triste saber que en nuestro país todavía no se dé las oportunidades y empujoncitos a diversas personas con pocos recursos pero con millones de dotes musicales, pues no todos desarrollan dicho talento.

miércoles, 11 de agosto de 2010

¿Por qué elegí estudiar Ciencias de la Comunicación?

Realmente no tengo una respuesta concreta en dos o tres palabras.

Terminando el colegio, no sabía a qué carrera dedicarme, lo único que me apasionaba y pensaba era en dedicarme a la música. Quizás al conservatorio o también estudiar ingeniería de sonido. Pero siempre estuvo la presión de mis padres por ejercer una profesión y no sólo vivir de la música. Accedí de todas formas.

En el verano siguiente, una psicóloga me explicó sobre las distintas carreras acompañado de un test vocacional: arrojó en primera instancia el arte y luego ingeniería ambiental y no sé que otra rareza más, mas no comunicaciones. Aunque yo de por sí soy extrovertido, social y espontáneo en muchas cosas.

Yo conocía a unos compañeros del colegio que eran dos años mayor que yo y ya estudiaban comunicaciones en  la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y otras dos amigas en la Universidad de San Martín de Porres (USMP). Por curiosidad, un día cualquiera, cada uno me prestó sus prospectos que dan cuando postulas y donde detallan carrera por carrera. Me tomé toda una tarde en leer detenidamente cada carrera pero abarcaban gráficos y también páginas web donde había material audiovisual, como también el ambiente físico donde pasaría los cinco años de mi carrera, si me animaba por alguna de ellas.

Pues examinando mi propio perfil, me acercaba más para comunicaciones pero aún no estaba seguro si seguir la carrera o estudiar música como lo dije a un principio. Hasta que uno de los de la PUCP, me entregó un material muy valioso y clave para mí. Fue una descripción muy pero muy detallada de cada rama de la carrera. Eran fichas medianas de cinco a seis hojas cada una y tenía algo como un subliminal escondido pero que jalaba de sólo verlo.

Cuando llegué a la ficha que explicaba todo lo que es la rama de comunicación audiovisual, quedé muy fascinado con los cursos y todo lo que podía aprender y hacer. Eso era lo que en un principio debí haber sabido. Con esa ficha en la mano empecé a buscar mucha más información de la carrera y ya mucho más seguro decidí hacerla en la mejor universidad (ya que indagué muy bien cuál era la mejor de Lima en dicha carrera). Esa fue la USMP, por diversas fuentes y también preguntando a algunos comunicadores y la mayoría acertaba en la misma, claro que me viera gustado estudiar en la PUCP ya que tenía conocidos y es toda una ciudad universitaria muy bacán, pero me quedé con la mejor y aquí sigo, y no he dudado en cambiarme de rama y me encuentro a pocos ciclos de elegir la rama. Me especializaré en comunicación audiovisual y nadie cambiará mi decisión, aunque también la radio es otra que me llama, pero más prioridad y entusiasmo le doy a la de audiovisual.

lunes, 9 de agosto de 2010

Mi quenagrafía musical

Una caña mediana de bambú con siete pequeños orificios en el cuerpo y dos en cada extremo, algo sencillo a simple percepción pero en realidad, puede hacer deleitar hasta a un “corazón de piedra” con sólo escuchar y sentir una melodía de esta: La quena.

Este instrumento andino que, desde nuestros antepasados, ha reflejado el sonido de la naturaleza y también de los sentimientos humanos, como en mi caso. En mi niñez, escuchaba música variada y del momento. No tenía un género musical de preferencia ni tampoco tenía interés en dedicarme a la música hasta los 11 años. Recuerdo aún ese día. Era una clausura más del año escolar, aunque para mí culminaban mis estudios primarios y con todos mis compañeros estábamos muy emocionados por las vacaciones y con una gran curiosidad por la secundaria, que terminando los meses de verano, la iniciábamos. Los números artísticos de la actuación empezaron, como siempre, con inicial de cuatro y cinco años. Bailes, cantos, poesías y pequeñas obras teatrales fueron unos de los tantos números. Para culminar, los alumnos de segundo de secundaria tenían preparado un número especial con el profesor de música. Salieron unos ocho alumnos con zampoñas y quenas, lo cual no me llamó casi nada la atención al inicio, hasta que empezaron con el tema “Zambito”, del grupo “Yawar”. Al finalizar, me quedé muy estupefacto, pues me ‘hechizó’ el sonido de esos instrumentos y la forma de ejecutarlos.

El director del colegio dio unas palabras de despedida a los docentes y alumnos, y para culminar, deseando felices fiestas de fin de año. Terminada la ceremonia, seguía pasmado por las canciones y los instrumentos tocados por los de segundo de secundaria. Para mi buena suerte, conocía a uno de ellos: a Daniel. Me acerqué hacia él, entre el tumulto de los alumnos y madres de familia presentes, para decirle que me quedé fascinado con esos tubitos atados entre sí, y pedirle que me preste el suyo. Pensé que sería fácil de hacerlo sonar, y no fue así, era más ‘yuca’ que quitarse un moco con un guante de box puesto, por lo tanto, no me quedó de otra que decirle que me enseñe a tocar la zampoña. Fueron casi dos semanas de práctica para encontrarle y agarrarle la maña; para ese entonces ya tenía mi propia zampoña.

Uno de esos días, Daniel trajo a mi casa una quena, en realidad pensé que sólo tocaba zampoña. Me contó que su tío de La Oroya se lo había obsequiado y aprendió a tocar lo básico con esas revistas que se llaman “Quena Fácil”. Intenté también poder tocarlo, pero tenía otro tipo de embocadura y era aún más difícil. Por el momento, seguí practicando y aprendiendo nuevas canciones con la zampoña.

 
El verano llegó y no dudé en decirle a mi señora madre o ‘viejita’ que me inscriba en un curso de zampoña en mi colegio. Con el profesor tuve mucha confianza desde el inicio y también él tenía su quena. Eso me hizo querer aprender más… quería ahora saber tocar la quena. A diario acompañaba a mi mamá al mercado para ayudarle a cargar las compras, y siempre pasábamos por un stand que vendía al público cerámicas de la sierra, recuerdos y cosas por el estilo. Uno de esos días me detuve a ver por simple curiosidad la mercadería y… ¡la vi!, una quena con dibujos de llama, que colgaba de un estribo; pregunté por el precio y sólo era de seis soles, algo muy barato. Al día siguiente fui con el dinero y la compré: mi primera quena; pero había un pequeño ‘gran’ defecto…estaba con una rajadura. Pues no fui a devolverlo, ya que era la única que estaba en la tienda, aparte ya me había encariñado; enrollé la quena con harta gutapercha hasta que la rajadura quedó lo más cerrada posible.

 
A la siguiente clase de música fui todo como un niño alegre con su juguete nuevo, en este caso con mi quena nueva. Le mostré a mi profesor y recuerdo que me dijo: “¡Jaja! Giancarlo, esta quena es para adornar tu casa o tenerlo como recuerdo, no para aprender a tocar”. Me quedé un poco apenado y me recomendó ir a plaza “Dos de mayo” para comprarme una.
Llegué a conseguirme una de la misma marca que la de mi profe. Con esa aprendí todo lo básico y para el aniversario de mi colegio, salí con unos cuantos alumnos seleccionados para acompañar en los cantos de huayno, vals, saya, entre otros; claro que también seguía tocando la zampoña. Ya luego de un año, formamos un grupo del colegio llamado “Proyecto Andino”, en el cual pasaron varios alumnos y quedamos sólo unos cuatro. Con ellos seguimos practicando, junto con el profe, presentándonos en cada actuación del colegio, actividades de diferentes lugares y centro educativos. Nuestros temas que siempre terminaban en interminables aplausos era “Pájaro chowin-campana” (en este yo me lucía, era como un ‘solo’ de quena toda la canción), “Zambito”, “Moliendo café” y “Vírgenes de a sol”, digo “…Del sol”.

 
Me fui empapando mucho más en lo que era la quena, ya que escuchaba muchos grupos que lo tocaban profesionalmente, y era un sonido que yo, por el momento, no lograba alcanzar. Con ella iba a todos lados. Había un viaje familiar, la llevaba; un paseo del colegio, también; algún lugar en el que sabía que habría un buen rato sin nada que hacer, era propicio para seguir practicando. Cuando tuvieron que hacerme un cambio de colegio, por diversos motivos, no dejé de verme con mis amigos del grupo ni con el profesor, seguimos dándole ‘duro y parejo’. En el otro colegio, también participé tocando unos temas de “Los Beatles” como “Hey jude”, “Obladi-oblada” y “Let it be”, con karaokes que me conseguía. También acompañado de mi quena, me enamoré por primera vez, pues de vez en cuando me quedaba ensayando con mi tutor que tocaba la guitarra, y siempre una de las alumnas, de un grado menor que el mío, entraba a escuchar con su amiga. Buenos y malos momentos pasé con mi quena, aunque un 80% de buenos momentos, como cuando tocaba casi todos los sábados, en la peña del taller de Yawar, junto a unos ex –alumnos de allí. Sigo en la música, aunque por ahora toco la batería, pero mi quena no la dejo jamás, fue mi clave o mi empujón hacia este mundo de la música.